Barbra, Live: Timeless
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Our On-the
Scene Reports

Barbra Streisand is indeed universal and
crosses all cultures. The Los Angeles Spanish language newspaper, "La
Opinion" ran a review of "Timeless" in its September 22, 2000 edition.
Here's what they had to say:
Barbra
Streisand and Voice Fill Staples (English translation)
The multi-talented artist begins her farewell tour
Juan Rodríguez Flores
Arts Editor
Barbra Streisand's two concerts at the Staples Center were emotional.
They were her final appearances before retiring from the stage. There
was a bit of everything: laughter, tears, applause, nostalgia,
admiration and even sadness. But over and over, there was the singer's
unmistakable voice.
Her show was called
"Timeless," an appropriate description of how her artistry has endured.
The performance marked an end, as well as a new beginning in her life
and career. She said it best: "Now I can devote myself to enjoying the
essential and most important things in my life, like family, and love.
I'll continue making records and movies, and maybe even write my
autobiography." [sic]
Dozens of her closest
friends, such as Jeff Bridges, Neil Diamond, Sidney Portier, John
Travolta, Sidney Pollack, Anjelica Huston, Kelly Preston, Pierce Brosnan
and Burt Bacharach, among others, were on hand and joined with an
admiring arena of fans to celebrate her career.
A LIFE DEDICATED TO MUSIC
Among the enthusiastic crowd who gathered for her concert were men and
women of different ages and ethnic backgrounds. Barbra Streisand opened
her concert in a very unique fashion: as a little girl who, in 1955,
decided to listen to the voice in her heart in order to pursue her
destiny.
Surrounded by some
spectacular special effects, Barbra Streisand thanked her musical
director and arranger, William Ross, and told us of her bittersweet
feelings about finally saying goodbye to the stage.
The Diva from New York
began to sing the songs from a very successful career that that began
with her debut at an intimate nightclub in the 1960s, with only a
handful of musicians, to the largest and most prestigious of venues
around the world.
The thirty songs which
Barbra Streisand selected for her two-act farewell concert had the
singular and magical effect of transforming the cavernous Staples Center
into an intimate, warm and personal showroom. She shared her fondest and
most unforgettable memories with thousands of people - memories of
directing and acting with the likes of Robert Redford, George Segal,
Jeff Bridges, Nick Nolte, Kris Kristofferson, Ryan O'Neal, Mandy
Patinkin and Omar Sharif.
As she spoke of her life's
passions, about her music, her love of family and the fleeting nature of
life, Barbra Streisand's concert reached an emotional climax. She spoke
about her voice being a gift from God.
Then she talked about some of the most exciting moments of her career,
like when she performed with artists such as Judy Garland, Frank
Sinatra, Neil Diamond, and even her own son.
Barbra Streisand's concert
in Los Angeles might very well be described as historic. It will surely
remain forever engraved in the memories of those who were there. And her
emotional reading of a letter her father wrote to a woman he loved will
live on with all of us.
"I never met my father. He
died when I was only 15 months old. But though his letter was written
more than 60 years ago, he told me about the place passion and love must
have in all our hearts. It is through these emotions that I can share my
music with you." [sic]
Barbra Streisand sang
triumphantly with intense passion and the voice of an angel, delicate
and perfect.
Barbra
Streisand...y su voz
inundó el Staples (Original Spanish
text)
La multifacética artista comenzó su gira de despedida para dedicarse
a disfrutar de su vida
Juan Rodríguez Flores
Redactor de Espectáculos
Un emotivo balance emocional fue el saldo que dejaron los dos conciertos
ofrecidos por Barbra Streisand, en el Staples Center, y que sirvieron de
colofón para lo que será su alejamiento definitivo de los escenarios. En
éstos hubo de todo: gritos, lágrimas, suspiros, aplausos, corazones,
palpitantes, muestras de nostalgia y exclamaciones de admiración y
tristeza, los cuales se mezclaron, una y otra vez, con la voz
inconfundible de la cantante.
Reunidas bajo el título Timeless, adjetivo con el que se describe los
eventos artísticos que nunca van a pasar de moda, cada una de estas
presentaciones sirvió para marcar el fin y el principio de una nueva
etapa en su trayectoria artística, en la que, como bien lo dijo ella: "Ahora
me dedicaré a disfrutar las cosas fundamentales e importantes que hay en
la vida, tales como la familia y el amor y también seguir grabando
discos, haciendo películas y, ¿por que no?, hasta escribir un libro",
dijo la cantante en el primer show del miércoles por la noche.
Convocados por tan importante ocasión decenas de sus mejores y más
entrañables amigos, tales como Jeff Bridges, Neil Diamond, Sidney
Portier, John Travolta, Sidney Pollack, Anjelica Huston, Kelly Preston,
Pierce Brosnan y Burt Bacharach, entre otros, acudieron gustosos a
compartir - junto con Barbra Streisand y el publico que llenó
completamente el auditorio Staples-, el recorrido de su admirable
carrera artística.
UNA VIDA DEDICADA A LA MUSICA
Frente a una multitud ansiosa por verla aparecer sobre el escenario,
entre la que había hombres y mujeres de distintas, edades y muy diversos
orígenes étnicos y raciales. Barbra Streisand abrió el concierto de una
forma muy original: convertida en la niña que, en 1955, decidió seguir
los dictados de una voz interior que le señalaba, desde algún lugar del
corazón, cuál sería el sitio que la música iba ocupar en su destino.
Apoyada por una serie de espectaculares recursos técnicos, una magnifica
orquesta y los arreglos y la dirección musical de William Ross, Barbra
Streisand describió al público el agridulce significado que tenía, para
ella, decirle adiós a toda esa parte de su vida que había estado ligada
a los conciertos en vivo.
"La Diva Neoyorquina" comenzó a interpretar cada una de las melodías más
importantes que marcaron la ascendente trayectoria que fue desarrollando
a través de los años. Y que la llevó desde un humilde restaurante, en el
que los años 60 debutó acompañada por unos cuantos músicos, hasta los
teatros y salas de conciertos más grandes e importantes del mundo.
Perfectamente dividido en dos grupos de canciones, que superaron la
treintena, el programa que Barbra Streisand seleccionó para sus
conciertos de despedida tuvo la singular y mágica virtud de transformar
al enorme Staples Center en un espacio íntimo, cálido, personal y humano
en el que compartió, con miles de personas, algunos de sus mejores e
inolvidables recuerdos. Muchos de los cuales están invariablemente
relacionados con las películas que filmó (como actriz y directora) al
lado de Robert Redford, George Segal, Jeff Bridges, Nick Nolte, Kris
Kristofferson, Ryan O'Neal, Mandy Patinkin y Omar Sharif.
Resumen de una existencia cuyos principales puntos se apoyo han sido
siempre la pasión por la música, el amor por la familia y el asombro y
la admiración frente a los misterios y la fugacidad de la vida, el
concierto de Barbra Streisand fue avanzando progresivamente hasta
alcanzar momentos de puro e inolvidable deleite y placer musical.
Dos de esos instantes fueron aquellos en los que reconoció, "como algo
muy valioso para su carrera" la presencia de Dios y la oportunidad que
tuvo de cantar, a dueto, con artistas del calibre de Judy Garland, Frank
Sinatra, Neil Diamond y su hijo.
Si bien la presentación de Barbra Streisand en Los Angeles fue en evento
que podría ser descrito como histórico y que, seguramente, quedará
grabado para siempre en la memoria de quienes asistieron a cualquiera de
sus conciertos, el dramático y emotivo relato que hizo sobre su padre,
mediante una carta que él le escribió a una mujer de la que estaba
enamorado, será un recuerdo imborrable para todos los que estuvimos allí.
"Nunca tuve la oportunidad de conocer a mi padre. Murió 15 meses después
de que nací. Pero gracia a esa carta, escrita hace más de 60 años, logré
entender, como nunca lo había hecho antes, cuál es el sitio que la
pasión y el amor deben ocupar en el corazón de los seres humanos. Dos
emociones que, junto con mi música y mis canciones, quisiera seguir
compartiendo con todos ustedes".
Barbra Streisand cantó sus grandes éxitos: con una voz de ángel y el
fuego de una energía, delicada y perfecta, que se antoja inagotable. |
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